España es uno de los destinos más atractivos de Europa para expatriados, jubilados, nómadas digitales y compradores internacionales de inmuebles. Sin embargo, trasladarse a España o pasar largas temporadas en el país puede acarrear importantes consecuencias fiscales que muchas personas subestiman.
En Fuster & Associates, asesoramos habitualmente a clientes internacionales que no tienen claro si han adquirido la residencia fiscal en España y qué obligaciones conlleva ello. Conocer la normativa antes de trasladarse o adquirir una vivienda puede ayudarle a evitar obligaciones fiscales inesperadas y garantizar el pleno cumplimiento de la normativa fiscal española.
¿Qué es la residencia fiscal?
La residencia fiscal determina qué país tiene derecho a gravar sus ingresos mundiales. Es importante comprender que la residencia fiscal no es lo mismo que tener un permiso de residencia o un visado.
Por ejemplo:
- Puede tener un permiso de residencia en España sin convertirse en residente fiscal español.
- Por el contrario, puede convertirse en residente fiscal español aunque no disponga de un permiso de residencia de larga duración.
La residencia fiscal española se determina según los criterios establecidos en la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
La regla de los 183 días
La norma más conocida es la prueba de los 183 días.
Por lo general, se convierte en residente fiscal en España si pasa más de 183 días en España durante un año natural (del 1 de enero al 31 de diciembre).
Hay que tener en cuenta algunos detalles importantes:
- Los días no tienen por qué ser consecutivos.
- Las ausencias temporales pueden seguir contando como días pasados en España, a menos que pueda demostrar su residencia fiscal en otro país.
- Por lo general, se tienen en cuenta tanto los días completos como los parciales.
Por este motivo, muchas personas se convierten involuntariamente en residentes fiscales en España sin darse cuenta.
El centro de intereses económicos
Aunque pase menos de 183 días en España, puede que se le considere residente fiscal si España se convierte en el lugar donde se encuentran sus principales intereses económicos.
Esto puede incluir situaciones en las que:
- Sus actividades empresariales principales se desarrollen en España.
- La mayor parte de sus inversiones generen ingresos en España.
- Su principal fuente de ingresos proceda de España.
- Sus actividades profesionales se desarrollen principalmente desde España.
Cada caso debe analizarse de forma individual, especialmente en el caso de los emprendedores, los autónomos y los nómadas digitales.
El centro de intereses vitales
Las autoridades fiscales españolas también pueden examinar sus vínculos personales y familiares.
Si su cónyuge (siempre que no exista separación legal) y sus hijos menores a su cargo residen habitualmente en España, existe una presunción legal de que usted es residente fiscal en España, a menos que pueda demostrar lo contrario.
Por este motivo, la residencia fiscal no se determina únicamente contando los días; también son relevantes sus circunstancias personales y económicas generales.
¿Qué ocurre si pasa a ser residente fiscal en España?
Una vez que pase a ser residente fiscal en España, sus obligaciones fiscales cambiarán de forma significativa.
Por lo general, estará obligado a declarar sus rentas mundiales, incluyendo:
- Rentas del trabajo por cuenta ajena
- Rentas del trabajo por cuenta propia
- Pensiones extranjeras
- Rentas de alquiler de inmuebles situados en el extranjero
- Dividendos e intereses
- Plusvalías
- Otros rendimientos de inversiones
Además, en función del valor y la ubicación de sus activos, es posible que tenga obligaciones de información respecto a los activos que posea fuera de España.
España ha firmado numerosos Convenios de Doble Imposición (CDI) con otros países para evitar que los mismos ingresos se graven dos veces. Estos convenios suelen determinar qué país tiene derechos de imposición y si se pueden aplicar deducciones fiscales.
Residencia fiscal frente a tributación de no residentes
Muchos propietarios extranjeros dan por sentado que la compra de una vivienda les convierte automáticamente en residentes fiscales. Esto no es cierto.
Un no residente que posea una vivienda en España seguirá normalmente pagando impuestos como no residente, incluyendo:
- Impuesto sobre la Renta de los No Residentes (IRNR)
- Impuesto sobre los rendimientos del alquiler (si procede)
- Impuestos locales, como el IBI
La residencia fiscal solo se produce cuando se cumplen los criterios legales.
¿Puede evitar convertirse en residente fiscal?
Que usted se convierta en residente fiscal depende totalmente de sus circunstancias.
Si desea seguir siendo no residente, puede ser necesario planificar cuidadosamente, especialmente en lo que respecta a:
- El tiempo que pasa en España.
- Su situación familiar.
- El lugar donde se desarrollan sus actividades empresariales.
- La ubicación de sus principales intereses económicos.
El asesoramiento profesional antes de trasladarse puede, a menudo, evitarle costosos errores más adelante.
Errores habituales que cometen los extranjeros
Algunos de los malentendidos más frecuentes con los que nos encontramos son:
- Creer que ser propietario de un inmueble genera automáticamente la residencia fiscal.
- Dar por sentado que solo importa la regla de los 183 días.
- Olvidar que, una vez adquirida la residencia fiscal, deben declararse los ingresos obtenidos en todo el mundo.
- Ignorar el impacto de los vínculos familiares o empresariales.
- No planificar antes de trasladarse definitivamente a España.
Las circunstancias de cada persona son diferentes, lo que hace que el asesoramiento fiscal individual resulte especialmente valioso.
Cómo puede ayudarle Fuster & Associates
Determinar la residencia fiscal no siempre es sencillo. Cada caso requiere un análisis de sus circunstancias personales, profesionales y financieras, especialmente cuando entran en juego las normas fiscales internacionales y los convenios de doble imposición.En Fuster & Associates, ayudamos a nuestros clientes internacionales con:
- La determinación de su situación de residencia fiscal.
- La planificación fiscal antes de trasladarse a España.
- Fiscalidad de los no residentes.
- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
- Cumplimiento de las obligaciones fiscales internacionales.
- Cuestiones de doble imposición.
- Obligaciones de declaración de patrimonio.
- Asesoramiento fiscal continuo para expatriados y propietarios extranjeros de inmuebles.
Tanto si tiene previsto trasladarse, jubilarse, trabajar a distancia o invertir en inmuebles en España, nuestro equipo multilingüe puede ayudarle a comprender sus obligaciones y a minimizar riesgos fiscales innecesarios.Póngase en contacto con Fuster & Associates hoy mismo para obtener asesoramiento fiscal personalizado y asegurarse de que su traslado a España se gestione con total confianza y seguridad jurídica.
Queremos ayudarle a sortear todas las complejidades legales que conlleva la compra de una vivienda en España, pero este artículo constituye información jurídica y no debe considerarse asesoramiento jurídico.